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La República

Manos Limpias o Almas Impías

“La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano”. Decía San Agustín (354-430) Obispo y filósofo.  A algunos la arrogancia les […]

El Comunicado J Herrera
El Comunicado J Herrera 09/08/2014

“La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano”. Decía San Agustín (354-430) Obispo y filósofo.

 A algunos la arrogancia les pudre, y la democracia les corroe. Con infinita presunción, impertinencia, desdén e insolencia Miguel Bernard Remón, secretario general del sindicato ultraderechista Manos Limpias, ha asegurado que su organización tiene “topos dentro de partidos políticos, de la ANC, Òmnium Cultural, la Fundació Nous Catalans de CDC, y en formaciones como Reagrupament”, ha confirmado a Europa Press.

Este sujeto entra en política de la mano de Blas Piñar. Fue secretario general del Frente Nacional (1985-1993) de Piñar durante nueve meses, en 1994, con motivo de las elecciones al Parlamento Europeo. Tras el estrepitoso fracaso en dichas elecciones del partido heredero de Fuerza Nueva, se disolvió. Entonces fue asesor del concejal del distrito Centro de Madrid. En 1994, Bernad funda otro partido, Derecha Española, acudiendo a las elecciones municipales de 1995. En mayo de 1995, Miguel Bernad funda el sindicato ultraderechista Manos Limpias, con sede en la madrileña calle Quintana, donde en el 2000 comparte sede con otro sindicato: Fuerza Nacional del Trabajo (FNT). Desde entonces, Manos Limpias está presidido por Francisco Jiménez Luis y su secretario general es Miguel Bernad Remón.

En unas declaraciones de este viernes al diario Ara recogidas por Europa Press, Bernad ha reseñado que se trata de “voluntarios” que se hacen pasar por socios o militantes de las entidades y partidos que participan en ellos activamente para informar al sindicato de los movimientos y decisiones que se toman. Jamás ha sorprendido a nadie la labor propagandística y desestabilizadora de la ultraderecha, pero la desfachatez con lo que lo hacen público, sorprende un poco más si cabe. Se recrea diciendo que se trata de personas con acceso directo o próximo a los núcleos de decisión de las entidades, y en el caso de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), el sindicato cuenta con “tres o cuatro personas” infiltradas. Y que también tienen a personas en la labor de información “dentro de los Mossos d'Esquadra y la Ertzaintza”, del mismo modo que los tienen los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Remarcando que estas prácticas no son nuevas y que ellos mismos se cuidan de que no haya personas introducidas en su sindicato: “No hay peor enemigo que el que está dentro”, ha sostenido.

Esta es la España democrática que tenemos después de 35 años de constitución, organizaciónes anticonstitucionales permitidas por el estado y el gobierno de turno, que no pueden sustraerse a un pasado político donde en una lectura superficial se puede colocar al otro lado de la legalidad democrática. Este secretario general de Manos Limpias se vanagloria y recuerda con indisimulada nostalgia la década prodigiosa de la ultraderecha española posfranquista, cuando los militantes de Fuerza Nueva eran temidos por su organización paramilitar y los numerosos altercados callejeros que protagonizaban armados de cadenas y palos. No hace mucho declaraba con idolatría que, “Objetivamente, con todos los defectos que pudiera tener Fuerza Nueva, el partido de mi admirado Don Blas Piñar, desempeñó un papel importante en la transición española. Si no hubiera existido una oposición de este tipo, llamémosle violenta, a lo mejor la transición se hubiera hecho de otra manera. Tal y como se desarrolló hubo un equilibrio de fuerzas y terminó, con los incidentes que existieran por el camino, con un texto constitucional”.

Bien, este es un representante de la España actual. ¿Manos limpias o lengua sucia? Ya lo sentencia el dicho: “dime de que presumes, y te diré de que careces”. No hay que reflexionar mucho para ver como tienen el alma o la conciencia con declaraciones como la anterior. Este sidicato ultra tiene una interminable lista de denuncias presentadas hacia diferentes objetivos y es un verdadero enemigo hostil en el proceso soberanista del 9N. Esta agrupación ultraderechista a venido solicitando al Presidente del Gobierno en 9 ocasiones que se aplique el articulo 155 T.C. sobre la Generalitat de Catalunya, por graves perjuicios al interés general de España, aportando más de 300 hechos y actuaciones del Gobern. Catalunya no tiene miedo de 'asociaciones oscuras' a estas alturas. Le alumbra la luz de sus ciudadanos. Nada más que añadir.

J L Herrera Vega
Ciències de la Informació i de la Comunicació
El Comunicado