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La República

Ahora Dialogo

Ya ha pasado el 21 de diciembre. El bloque independentista catalán puede estar realmente satisfecho y orgulloso. Puede tener mayoría de nuevo en el Parlament, de donde nunca debió salir, […]

El Comunicado J Herrera 23/12/2017

Ya ha pasado el 21 de diciembre. El bloque independentista catalán puede estar realmente satisfecho y orgulloso. Puede tener mayoría de nuevo en el Parlament, de donde nunca debió salir, a pesar de que lo tenía todo en contra. Eso significa y ahora ha quedado refrendado y sin excusas, que esto del Procés no es cosa solo de unos cuantos políticos, sino de la gran mayoría de catalanes. Como ha recordado Pep Guardiola en rueda de prensa, “el jueves fueron una elecciones legales y los catalanes con su voto expresaron lo que son”.

Por mucho que la líder de Ciudadanos en Catalunya, Inés Arrimadas, considere que “los separatistas salen tocados y el proceso soberanista debilitado” tras los comicios, repitiéndolo sin cesar una y otra vez, nadie serio le va a dar credibilidad. A esta señora cualquier día se le acaba la suerte de golpe. Manipulando y deformando la realidad, repitiendo siempre las mismas frases, no se va a ningún lado. Parece una vedette, o actriz de serie B de otras épocas. Una farandulera trepa y oportunista de la política tras una imagen engañosa que no se presta en absoluto al dialogo afable y racional si no son sus chascarrillos.

Claro que tendrá sus fans por su semblante, pero no por su profundidad en el discurso. ¿Cómo se atreve a decir que es la justa vencedora cuando sus contrincantes políticos reales estaban, uno en prisión, y el otro en el exilio? Cuando todas las cadenas de televisión estatales y los medios de comunicación en general la apoyaban, o disponiía sospechosamente de más medios económicos en campaña que el resto. Como se aprecia, no todos los políticos pueden estar orgullosos de su decoro y que la indecencia sibilina es agrado de los votantes poco reflexivos por zonas masificadas en busca del discurso fácil.

Pero sí hay un perdedor. Un claro perdedor que hasta da que pensar si no es el comienzo de su fin político en breve tiempo. El impulsor y orgulloso de ello, del art. 155 en Catalunya, el que consideró que obligando a estos comicios se aniquilaría ese virus independentista de las mentes enfermas, y en vez de eso puede acabar con él. Ese partido que con 3 escaños manda en la Generalitat y su representante Xavier García Albiol, es poco más que un cadáver político. Al Presidente del partido Popular y del Gobierno Mariano Rajoy, le ha explotado su inoperancia en la cara.

Decir que su principal objetivo es “superar la fractura entre ciudadanos en Cataluña” asegurando que “mi interlocutor ahora en Cataluña es Arrimadas, que es quien ha ganado las elecciones”, es ser un antidemócrata que el resto de formaciones españolas en el Congreso no deberían permitir. A pesar de su mutismo político hasta ahora, ha tenido el detalle de balbucear que hará “un esfuerzo para mantener el diálogo con el Gobierno que se constituya en Cataluña”.

El President Carles Puigdemont ha reivindicado tras los comicios, que está dispuesto a reunirse con el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, “en Bruselas” o en Moncloa si tiene garantías”. El Presidentha pedido a Rajoy una reunión sin condiciones. Algo lógico pues las imputaciones ilegales a miembros del procés continúan. Ahora el juez Pablo Llarena ha acordado imputar por rebelión a la secretaria general de ERC, Marta Rovira, a la presidenta del grupo parlamentario de la CUP, Mireia Boya, a su portavoz, Anna Gabriel, al presidente del PDeCat, Artur Mas, a su coordinadora general, Marta Pascal, y a la presidenta de la AMI, Neus Lloveras i Massana. Inaudito.

El presidente del Gobierno debería bajar el suflé y aceptar ese dialogo. Aunque nadie diga que sea facil, siempre será más positivo el dialogo que cualquier otra solución en estos momentos. O ese mutismo político lo acabará sentenciando junto al resto de su partido. Entre actrices de serie b, sordomudos, y cadáveres, el bloque unionista o inmovilista, parece una mala película de terror de otras épocas que una solución 'al problema catalán'. Sobre todo por el temor al que van a volver tras el 21D más de uno. El Gobierno está obligado, tiene que empezar el dialogo, tanto político como 'juridico-legal', para reparar tanto desproposito…

JL Herrera Vega
Ciéncies de la Informació i la Comunicació
El Comunicado