Dilluns, 21 de juny de 2021 - Edició 1061
La República

Podemos anda podado

“Estoy plenamente convencido de que la política cuando no la haces tú mismo, te la hacen otros en tu contra. Eso ocurre hoy en Europa y en España”. Pablo Manuel […]

El Comunicado J Herrera
El Comunicado J Herrera 31/01/2015

“Estoy plenamente convencido de que la política cuando no la haces tú mismo, te la hacen otros en tu contra. Eso ocurre hoy en Europa y en España”. Pablo Manuel Iglesias Turrión (1978). Secretario general del partido político Podemos.

Para Pablo Iglesias, la clave del éxito de su partido fue haber hecho lo que la izquierda nunca hubiera hecho y admitió sin ningún pudor que su partido tiene un “estilo latinoamericano” que fue un duro golpe para la izquierda en Europa. También presume que el 17% de sus votantes antes lo eran del Partido Popular, según las encuestas. Siempre recuerdan que no les van a pedir un examen de ideología a sus seguidores pero tampoco les van a pedir que canten con el puño arriba frente a la bandera roja. Es bien sabido que para Podemos Ecuador, Venezuela y Bolivia son sus referentes, sobre todo, por la fortaleza de sus líderes. Siempre se ha dicho que las encuestas alejadas de una convocatoria electoral, es decir, del momento de la decisión del voto, son poco significativas. En el territorio estatal Podemos fue la gran novedad de las europeas, por tanto, es normal que para ellos sea el partido de moda, donde en Cataluña se tradujo en 117.000 votos para esta candidatura. Pero sinceramente aquí han llegado tarde. No se les ve como una alternativa política que pueda desplazar en unos comicios ni a ERC ni a CiU en estos momentos.
 
En el mitin que Pablo Iglesias llevo a cabo a mediados de diciembre pasado en Barcelona cargando contra todo y todos, y asegurando no querer “que Cataluña se vaya” resulto algo de lo que ellos rehuyen, populista. Fiel a su estilo, hizo un diagnóstico de la actual situación, culpando a la “casta española” de “haber insultado a los catalanes y llegar al punto en que estamos”, y se alineó con la postura de Esquerra Republicana y CiU al afirmar que está a favor “de que se respete lo que los catalanes decidan”. Pero esa ilusión que desprende en el resto del estado, aquí no se aprecia de la misma manera. En Cataluña la candidatura oficialista de Gemma Ubasart, como Podem, carece en su discurso político de choque o como mínimo de puesta al día. Y lo saben. El hecho es que Podemos anda podado en la mayoría de autonomías, no solo aquí. Están en estado embrionario como partido y lo vemos a diario, en cualquier debate en los medios. Más aún tras las recientes luchas internas del partido por el poder en Cataluña. Aunque lograse un buen resultado electoral en Cataluña el hecho de no dejar claro su posición sobre el soberanismo de los catalanes les descarta a la hora de tener la misma aureola ganadora que tiene en el resto del estado. Como apunto, ese perfil bajo aunque tolerante de Podemos en la cuestión catalana y las próximas plebiscitarias, es visto para un gran sector del electorado como un signo de ventajismo interesado. En materias donde más alerta está la sociedad civil como es la actual nube de independentismo que sobrevuela sobre los catalanes, Podem ve más atractivo no tener que decantarse en la querella entre soberanistas y autonomistas o unionistas. Recurso fácil, pero que pagaran tarde o temprano en las urnas.

Estar en fuera de juego sobre un discurso tan importante como es el proceso hacia la autodeterminación que se vive en Cataluña y que enfrenta a los partidarios del soberanismo catalanista con el Gobierno del Estado les quita credibilidad de manera pecaminosa. Y es una lastima, pues sinceramente, me gustaría que tuvieran un discurso no tan plano sobre según que cuestiones. Pablo Iglesias y sus portavoces, pese a que han dicho siempre que respetan el derecho a decidir de los catalanes, han añadido que ese derecho también debe extenderse a otras cuestiones igual de importantes, como son reformar la Constitución y poder abordar el federalismo o confederalismo; auditar la deuda pública para saber si hay una parte de ilegitima; crear una renta mínima universal; promover una banca pública o incluso salir de la OTAN, entre otras cuestiones. Todas estas proclamas llamarían la atención a más de un ciudadano y no quito la razón a quien dice que hasta hay cosas que suenan bien, pero no son suficientes. En estos momentos Cataluña puede aspirar a más de eso y lo sabe…

J L Herrera Vega
Ciències de la Informació i de la Comunicació
El Comunicado