Divendres, 7 d'agost de 2020 - Edició 743
La República

“Una mentira dicha mil veces…”

Se ha instaurado. Ya es algo endémico, crónico, casi folclórico, como una tradición milenaria de algunos de nuestros antepasados los paganos. Los que adoraban al Sol como muchos de nosotros. […]

El Comunicado J Herrera
El Comunicado J Herrera 18/06/2016

Se ha instaurado. Ya es algo endémico, crónico, casi folclórico, como una tradición milenaria de algunos de nuestros antepasados los paganos. Los que adoraban al Sol como muchos de nosotros. A ser posible en una cala de la Costa Brava. Cuando hay elecciones, o cuando hay que salir de una emergencia, lo suyo es despotricar de Catalunya. No hay mejor bálsamo para los oídos que nombrar al ‘coco’ vomitando exabruptos sobre él para tapar las vergüenzas propias. Pero bueno, ya se sabe que siempre se intenta ‘comparar’ aunque sea con recelo, de lo que se ve como un ejemplo.

Lo hizo hace escasos días la líder de los socialistas andaluces, Susana Díaz. Andalucía es vital para la supervivencia del PSOE en estas próximas elecciones del 26 de Junio. Es la región más poblada lo que le hace disponer de 61 diputados en el congreso. El 17 % del total. Si a esta líder territorial le sale bien la jugada, ser la autonomía más socialista del Estado y a Pedro Sánchez no le van las cosas mejor que la última vez, o no participa de una coalición con la formación morada, será con toda probalidad la nueva presidente del partido estatal.
 
Y como se sabe, la demagogia vende entre los profanos. Hay que atacar y formular la ya conocida teoría de aquel ministro para la Ilustración Pública alemana llamado Goebbels, Una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad”. El pasado sábado, la presidenta de la Junta de Andalucía proclamaba en Vélez-Málaga, con mucho 'arte', que “los votos de los andaluces no servirán para pagar un peaje a las mareas”, En este caso el argumento era un poco más torticero si cabe. La constitución de una Hacienda catalana podría drenar dinero de los andaluces hacía Catalunya, vía entidades financieras. Pero Susana Díaz no hizo referencia a los recursos que desde Catalunya, Baleares y Valencia, principalmente, contribuyen a la financiación de los servicios de la Junta de Andalucía a través del fondo de solidaridad interterritorial. Eso es demasiado engorroso para los discursos de una campaña electoral donde solo existe lo que vende. Lo catalán.

Y como hay que explotar el filón anticatalán como lo hace Andalucía, la última a subirse al carro ha sido Mónica Oltra, de Compromís Valencià, asegurando en una rueda de prensa que ve “con preocupación” que el Gobierno del PP financie el Puerto de Barcelona con 77 millones de euros y el de Valencia con 12 millones de euros. Oltra ha explicado que “le cuesta entender” porque “Barcelona sí y Valencia no”. Quizás alguien debería decirle que si eso son ‘privilegios’, como tengo que nombrar el rescate del almacén de gas Castor por parte del PP al innombrable presidente de ACS que costó 1.350 millones de euros y ahora vuelve a la carga con una petición que alcanza los 485 millones de euros por la contrata del túnel del Ave del Pertús. En este caso a TP Ferro, filial de ACS. La ignorancia no se viste en Catalunya. Qué alguien le pregunte como se llama eso y nos lo diga, más que nada para poder ponerle nombre. Aunque a esto no haga falta decirlo mil veces…
 
J L Herrera Vega
Ciències de la Informació i de la Comunicació
El Comunicado

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