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La República

¡Que la fuerza os acompañe!

“Una mentira repetida adecuadamente mil veces, se acaba convirtiendo en una verdad”. Paul Joshep Goebbels – (Ministro de propaganda de la Alemania Nazi).   No por esperado en cuanto al […]

El Comunicado J Herrera 12/04/2014

“Una mentira repetida adecuadamente mil veces, se acaba convirtiendo en una verdad”. Paul Joshep Goebbels – (Ministro de propaganda de la Alemania Nazi).

 

No por esperado en cuanto al resultado, ha sido menos interesante el debate sobre la consulta catalana de este martes en el Congreso. Siempre es bueno sacar conclusiones sobre la dialéctica de los diferentes protagonistas del mismo, y ha sido positivo para ratificar in situ como están y se ven las cosas desde la capital del estado. Como se intenta mentir o tergiversar sobre la consulta catalana de muy diferentes maneras, al estilo propagandístico único y repitiendo la misma mentira sin más, hasta creerla como una verdad absoluta. Bien, pues la conclusión es que tras siete horas de debate, han conseguido vincular unos cuantos independentistas más a la causa y se han reafirmado si caben otros muchos más. (Incluso desde otros puntos del reino ya estan a favor de la consulta).

 
Empezó el debate Jordi Turull, diputado de CiU en el Parlamento catalán. En su alocución defendió la celebración de la consulta y fue directamente al asunto. “El pueblo de Cataluña ha iniciado un camino sin retorno”, dijo. En este sentido, Turull afirmó que los catalanes “han hablado alto en las urnas y en las calles” y citó la última Diada y la cadena de la Vía Catalana. “Cataluña quiere protagonizar un ejercicio ejemplar de democracia. Quiere votar para decidir, y decidir para progresar y para tener un futuro mejor”. Una muy buena exposición.
 
En el turno de Marta Rovira me quedaría con “lo hemos intentado todo” para llegar a un acuerdo y tener un “encaje amable y digno”.En esta legislatura hemos sufrido muchísimo”, ha remarcado. “Tenemos la sensación de que no nos aceptan”, ni “como pensamos ni como soñamos”, insistiendo sobre “el voto para un acuerdo para la democracia”. Un pacto, ha dicho, es sencillo, y se dirigió a los diputados para que imaginen “una mesa, dos sillas, unos papeles, uno bolígrafo y mucha sensibilidad democrática.” Difícil alcanzar esa última reflexión.
 
Joan Herrera, pidió en el Congreso que se actúe de forma “razonable e inteligente” y autorice la consulta soberanista, porque “no hay mejor propuesta que la ciudadanía hable”, advirtiendo de que “el ‘no’ solo hará “aumentar la distancia de Cataluña con el resto de España”, o “lo razonable e inteligente en otras latitudes es canalizar la demanda, no negarla, a no ser que se busquen réditos electorales”, y “así ni se puede ni se quiere seguir” añadiendo “si se quiere, se puede.” Buena visión de la realidad por parte del líder de ICV-EUiA.

El presidente Mariano Rajoy partió de un principio incontestable según su opinión “No hay democracia sin ley”. Parece que “la ley y el deber” es el único terreno por el que Rajoy asegura que se puede transitar. Instalado en ese campo la perspectiva es sólo una: la Constitución no permite atender a la solicitud del Parlament y no lo permite porque se trata de una competencia indelegable. La facultad para convocarla es indelegable sin matices, intentando adoctrinar que es una premisa constitucional, y además, es imposible porque el Estado no puede ceder una competencia que no tiene. Pero se le olvida que el 23 de Agosto del 2011 lo que había resultado imposible durante años, poner de acuerdo a PSOE y PP en una reforma constitucional, se ventiló por sorpresa y en diez minutos. Los que tardó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en ofrecerla y Mariano Rajoy, líder del PP, en aceptarla. Todo para poner un corsé permanente al gasto público en España, y así la “estabilidad presupuestaria” quedaría fijada por mandato constitucional. El PP abrazó la idea después de que fuera bendecida por el Gobierno Alemán, en algo que aún no ha dado resultados y no se sabe si los dará. Pero que un pueblo pueda decidir, no ha lugar. Una vergüenza en toda regla.
 
El líder del PPsoe, Alfredo Pérez Rubalcaba, defendió “abrir un proceso de negociación de acuerdo sobre nuevas normas de convivencia, un proceso dialogado, transparente, acordado, participativo y legal”. O lo que es lo mismo para negociar una reforma federal de la Constitución, y para cambiar la distribución de competencias y modificar el Senado, entre otras cosas. Bueno, este señor ya no tiene remedio, lógico que ya no le creen ni los de su partido. El discurso del líder socialista es el sumun de la verborrea imposible, ni el que dijo haber logrado la cuadratura del círculo, estaría con él. Más de lo mismo.
 
Por otro lado hemos visto una vez más a la extravagante, desafiante y ridícula Rosa Díez (UPyD) que ha asegurado con vehemencia que “no hay nada que dialogar, solo hay que cumplir la ley y las resoluciones de los tribunales. Lo esencial no se discute”. Destacando que “no podemos solucionar desde la política las obsesiones de los nacionalistas que tienen otro tipo de tratamiento, pero no político.” ¿…? Esta señora está tan fuera de lugar dentro de la política que bien podría representar mejor su papel como una autentica ‘facha poligonera’, de esas que pululan por ahí, que no en la cámara baja. Como se ve, la ignorancia es atrevida en proporción a la persona referida.
 
Pero si voy a destacar a alguien es a Alfred Bosch de ERC que ha acusado a PP y PSOE de intentar “acordar el fin de la Historia”, de “aplastar las urnas” y de “establecer un peculiar sistema: se ponen de acuerdo los grandes partidos dinásticos para prohibir el voto”. Bosch ha expuesto en que “no se puede decidir que un proceso impulsado por la mayoría de la ciudadanía de Cataluña se pare por decreto”. “Eso no lo pueden variar ustedes ni ningún político, yo tampoco”. Claro, llano y sencillamente una verdad como una casa de pagés. Acabando con la famosa frase de la saga Star Wars en su réplica al “no” de Rajoy a la consulta, “Catalanas y catalanes, ¡Que la fuerza os acompañe!“. No hay miedo, la fuerza ya está con el pueblo, y no tiene intención de irse…

 
J L Herrera Vega
Ciències de Informació i Comunicació
El Comunicado