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La República

Espíritu navideño

En los años crepusculares de la presidencia Mitterrand uno de sus ministros, después de una inacabable y poco fructífera ronda de negociaciones en la Unión Europea, comentó exasperado que los […]

Alfons López Tena
Alfons López Tena 28/12/2007

En los años crepusculares de la presidencia Mitterrand uno de sus ministros, después de una inacabable y poco fructífera ronda de negociaciones en la Unión Europea, comentó exasperado que los europeos son americanos que no tomaron el barco.

Quizá eso explique la diferente actitud de ambos que nos recuerda The Economist como espíritu navideño, de Lloyd Christmas exactamente, protagonista del clásico ‘Dos tontos muy tontos’, que, enamorado, preguntaba a una bella y rica heredera cuáles eran las oportunidades de acabar juntos. La respuesta fue ‘No muchas’, y la nueva pregunta ‘¿Cómo una entre cien?’ la respondió la inalcanzable con ‘Más bien como una entre un millón”. La conclusión lógica e inatacable de Christmas fue ‘Así que reconoces que tengo una oportunidad.”

Es la pregunta americana, ¿por qué no?, frente a la comedida europea, ¿por qué?. No es extraña la diferencia, si se piensa que las últimas ocasiones en que Europa se preguntó ¿por qué no? las respuestas fueron el fascismo, el comunismo y el genocidio. El sueño de la razón produjo monstruos, y a su sombra crecieron los siniestros reaccionarios del franquismo, tan vigentes en la vida española, incluido el Tribunal Constitucional.

No es, sin embargo, una fatalidad europea oscilar entre la ignominia y la parálisis, está a nuestro alcance pensar y actuar como si hubiéramos cogido el barco que nunca tomamos. Depende de nosotros preguntarnos ¿por qué no?, y entonces todo es posible, incluso lo mejor. Incluso la independencia.

Article publicat a Público el 28 de desembre de 2007