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La República

Votar sí o sí en Europa

Decía Jean-Jacques Rousseau que el derecho de voto es un derecho que nada ni nadie puede quitar a los ciudadanos.   Las elecciones al Parlamento Europeo de este mayo del […]

El Comunicado J Herrera
El Comunicado J Herrera 24/05/2014

Decía Jean-Jacques Rousseau que el derecho de voto es un derecho que nada ni nadie puede quitar a los ciudadanos.
 
Las elecciones al Parlamento Europeo de este mayo del 2014 resultan decisivas en el relanzamiento político de la Unión Europea. Son las primeras después del Tratado de Lisboa que exigen que el Presidente de la Comisión Europea sea propuesto por el Consejo Europeo de entre la lista más votada al Parlamento Europeo. Ofrecen, por tanto, la posibilidad de politización de la Comisión Europea, ya que los principales partidos políticos europeos ya han acordado concurrir con un candidato y un programa comunes. La nueva Comisión resultará politizada en la medida en que estará llamada a aplicar el programa político del candidato votado por los ciudadanos.
 
Desde que en 1979 empezaron a celebrarse por sufragio universal, las elecciones europeas sufren una paradoja: cuanto más decisivas son, menos participación reúnen. Así, si en 1979 acudió a las urnas el 62% del electorado, en el 2009, la última cita, solo lo hizo un 43%. Y en los 35 años transcurridos desde las primeras elecciones, el poder del Parlamento Europeo no ha hecho sino aumentar.
 
¿Por qué es tan necesario que Catalunya vote, y que el ciudadano lo haga, aunque sea por primera vez, por un partido con perfil independentista? Pues porque por vez primera también, los partidos europeos presentan candidatos a presidente de la Comisión con nombres y apellidos: Jean-Claude Juncker por el PPE y Martin Schulz por el PSE. Esta es, pues, una razón suficiente para aspirar a que la participación en la cita quiebre la tendencia en la que quieren convertir Europa. Otro bipartidismo político para poder hacer lo que a bien les interese. Como ya sabemos siempre se pondrán de acuerdo para ningunear a otros partidos políticos, o alcanzar acuerdos como los que engendra el PPsoe contra Catalunya. La idea es implantar a dos grandes partidos al estilo EEUU e idear un plan político que les venga a la medida. Por eso no se puede perder la oportunidad de votar y tener la máxima voz en Europa, en la que veo a   ERC  como la más valida, para transmitir la historica transición al soberanismo en la que anda sumergida Catalunya.
 
Si alguien puede decantar pacíficamente la balanza sobre el derecho a decidir en Catalunya, es Europa. Aún prevalecen ideales de libertad y sentido común, mientras ese bipartidismo europeo esté en estado embrionario. Estas son, además, las primeras elecciones europeas que se celebran tras el estallido de una crisis económica que ha disparado el desempleo y ha aumentado las desigualdades en el continente, al margen de abrir una brecha entre el norte y el sur. El dilema entre austeridad e impulso del crecimiento también se juega en estos comicios, después de unos años en los que el ciudadano europeo ha podido comprobar que las decisiones adoptadas por la UE condicionan las políticas de cada país y su vida personal. Se hace pues necesaria  esa voz, pasar por las urnas y reflexionar que estamos en un momento histórico en el que no se puede fallar. Se ha de votar sí o sí en Europa. El 9 de Noviembre está cada vez más cerca y hará falta toda la comunicación posible en el Parlamento europeo…

 
J L Herrera Vega
Ciències de Informació i Comunicació
El Comunicado